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viernes, 9 de marzo de 2018

Poesía, eres tú... (y 3)

¡Por fin llegó la poesía!


¿Qué tiene de especial la poesía?


"El poeta pide a su amor que le escriba"

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal, la piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí, rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

Sonetos del amor oscuro
Federico García Lorca (1898-1936)

Cuando lees esto, algo te recorre por dentro, es poesía, es contacto pleno. Palabras sencillas, ordenadas de tal forma que producen sensaciones. Explicar la poesía, es deshacerla.


El viernes pasado resumí las características del habla verborreica, neurótica: habla-no-contacto; en el PHG* hablan de "poesía" como lo opuesto a esa habla-no-contacto. A mí me gusta decir habla-creativa en lugar de poesía porque en nuestra cultura asociamos poesía a una determinada forma de expresión literaria. Y poesía no solo es lo que tiene un determinado aspecto: la narración puede ser poesía, un encuentro, un momento...








viernes, 2 de marzo de 2018

Poesía, eres tú...(2)

En próximos viernes, seguiré hablando de lenguaje, de verborrea, de contacto, de poesía...

Y aquí está el siguiente viernes...





Hoy traemos las características del habla verborreica 


Recordamos, del viernes pasado, que con "habla" nos referimos a la materialización individual de la lengua.  El habla es concreta y diferente en cada individuo: la escuchamos, la vemos (signos) la leemos , la percibimos... 

El habla neurótica, la verborrea, se caracteriza por un discurso repetitivo, estereotipado, sin afecto, monótono; habla llena de muletillas, coletillas (frases hechas): “y tal y cual”, “así que...”, “o sea...”, “¿sabes?... 




El habla verborreica no es descuidada, la manera de combinar las frases está muy estudiada. Antes de emitir un posible comentario que trascienda la barrera protectora de las palabras lo envuelve en expresiones del tipo: "En mi humilde opinión...", "Hablando en serio...", "No sé si me explico...", "Quiero decir...", "Esto, quizás no viene al caso, pero..."...

No es tanto lo que dice el que habla sino cómo lo dice. El verborreico no contacta con el “Yo”. Esta falta de de contacto se refleja en la división del cuerpo. En ocasiones, parte del cuerpo “dice” una cosa y otra parte "dice" otra...: la boca puede emitir un sonido y no existe vocalización; o un ojo aparece vidrioso y el otro sigue el ritmo del habla... 

Las palabras salen a ráfagas sin tener en cuenta la respiración. La verborrea aísla al individuo del entorno y del organismo; el individuo utiliza el habla como pantalla protectora del entorno y de sí mismo. Esta manera rígida de hablar le permite sacar una pequeña parte de las posibilidades de la situación actual; esto le basta para mantener una fachada social y evitar los incómodos silencios, o reconocerse a sí mismo o a los otros, para evitar el contacto. El verborreico rara vez escucha su propia voz.

El habla neurótica le sirve al individuo para no avanzar. Para repetir situaciones y resolverlas de la misma manera. El “Tú” es irrelevante en la situación real actual.

Al verborreico, por un lado no le interesa su entorno; pero por otro necesita hacer referencia a él para no sentirse demente o ridículo. La verborrea le sirve como sustituto de vida por lo que no puede permitirse darse cuenta de la realidad que lo rodea con sensaciones y sentimientos porque podría romper esa pantalla protectora ya que la realidad es dinámica y destruiría sus proyecciones y racionalizaciones.


Atención: utilizar las expresiones a las que he hecho referencia, usar muletillas, incluso "despersonalizar" el discurso de vez en cuando no quiere decir que nuestra habla sea verborreica; lo neurótico es no poder dejar de utilizar este tipo de discurso y no adecuar el tipo discurso a cada situación.


Hoy, todo, todito del PHG, Terapia Gestalt: Excitación y Crecimiento de la personalidad humana, en la Colección los libros del CTP. Capítulo VII

jueves, 22 de febrero de 2018

Poesía, eres tú... (1)

Hoy, viernes, vamos a empezar una serie de entradas sobre el lenguaje.

Para empezar y aclarar de qué estamos hablando en cada momento, creo que debemos definir lo que entendemos por lenguaje, lengua y habla (de una forma muy general y sin entrar en análisis lingüísticos).

Vamos a llamar  lenguaje a la capacidad de comunicarse, algo universal; permite al ser humano aprender lenguas.

Lengua, al un conjunto de símbolos o sistema abstracto cuya principal función es la comunicación. Así hablamos de la lengua inglesa, lengua francesa, la lengua de signos... Según está definición, “los dialectos” aquí entran en la definición de lengua.

El habla es la materialización de la lengua y a diferencia de ésta no es social, sino individual. Lo único que, tanto en terapia como en cualquier relación organismo/entorno, podemos observar. A diferencia de la lengua y el lenguaje, el habla es concreta (la escuchamos, la vemos, la leemos, la percibimos...). 

Por qué en el lenguaje (en el habla cotidiana) común no hacemos estás reflexiones ni diferencias: primero, porque no nos hacen falta. Cuando utilizamos las palabras, lo hacemos en un entorno que nos da la interpretación más próxima. Y porque la lengua inglesa no tiene dos palabras para diferenciar lengua/lenguaje y ambos conceptos los identifican con la palabra language; sin embargo, para habla utilizan la palabra speak (speak English).

El habla es una actividad profunda y espontánea. Desde la antigüedad, los filósofos han sentido que la educación consiste sobre todo en aprender de Letras.
El concepto de las siete artes liberales se generalizó en las escuelas monásticas y catedralicias de la  Alta Edad Media, que se fijó particularmente a finales del siglo VIIITrivium et Quadrivium se adoptaron como currículum educativo.
Así, se dividían los dos grupos de estudios:
·         Trivium significa en latín  “tres vías o caminos”; agrupaba las disciplinas relacionadas con la elocuencia, según la máxima "Gram. loquitur, Dia. vera docet, Rhet. verba colorat" (“La gramática ayuda a hablar, la dialéctica ayuda a buscar la verdad, la retórica colorea las palabras”). 
·         Quadrivium significa “cuatro vías o caminos»; agrupaba las disciplinas relacionadas con las matemáticas, según la máxima Ar. numerat, Geo. ponderat, As. colit astra, Mus. canit. (“La aritmética numera, la geometría pondera, la astronomía cultiva los astros, la música canta”).

¡CUÁNTO TENEMOS QUE APRENDER DE LOS CLÁSICOS!


El niño que forma su personalidad al aprender a hablar consigue un ¡logro espectacular! ¿Qué sentimos la primera vez que pronunciamos una palabra y, sin hacer nada más, nos entendieron? Sin mirar hacia ningún lado, sin tener que llorar, sin alargar la mano; cuando dijimos “aβ̞a” y nos acercaron un recipiente con... ¡agua!... ¡Qué sensación de triunfo!


Anécdota personal: unos cuantos años después del de aβ̞a”, len los primeros años de primaria (en mi época, EGB) tuve problemas en el cole (los tuvimos el cole, mi madre y yo) y mi profe de primero (yo tenía 6 años) diagnosticó que yo tenía "problemas de lenguaje" (literal,lo he copiado de mi cuaderno de notas) y... sí, sí que los tuve durante toda mi vida y los sigo teniendo... ¡me maravilla esa capacidad que tenemos de aprender lenguas! ¡me embelesa el habla de la gente!... viajo, y en lugar de tomar fotos o admirarme de los monumentos, me quedo extasiada oyendo o leyendo en otra lengua. Tuve tantos problemas con el lenguaje que decidí licenciarme en él.


A hablar se aprende hablando ("loqui loquendo discitur"). Las relaciones preverbales deben llevar de una manera fluida a la formación de una personalidad verbal de manera abierta y creativa. 

Cuando los conflictos no se han vivido sino que se han apaciguado por una tregua prematura que incorpora criterios ajenos, se forma una personalidad verborreica (discurso aburrido, sin afecto, mecánico, repetitivo; decimos “que no transmite”...). Es una incorporación de un lenguaje ajeno, aceptado pero no asimilado; el campo es forzado, estereotipado, encorsetado... Lo contrario a la verbalización neurótica es el habla creativa, poesía.

En próximos viernes, seguiré hablando de lenguaje, de verborrea, de contacto, de poesía...


Fundamentalmente. para esta entrada y las siguientes relacionadas con este tema, he consultado:

- PHG, Terapia Gestalt: Excitación y Crecimiento de la personalidad humana, en la Colección los libros del CTP. Capítulo VII
- Perls, Laura, Viviendo en los límites, Ed. Promolibro, Valencia
- E. Coseriu,  Teoría del lenguaje y lingüística general, Ed. Gredos 
- N. Chomsky, El conocimiento del lenguaje, su naturaleza, origen y uso, Ed. Alianza Universidad